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domingo, 30 de junio de 2013

Criminología 03

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Castigo de las malas acciones.-
El castigo tiene dos funciones principales: disuade de repetir acciones socialmente indeseables y muestra al adolescente que es lo que el grupo social considera una mala acción. Si el castigo ha de incitar al adolescente a evitar una conducta que la sociedad no aprueba, el debe considerar el castigo como justo y merecido. De otra manera, su resentimiento debilitara su deseo de no reincidir en el futuro. La severidad del castigo, debe ser coherente con la gravedad de la mala acción, por ejemplo, el castigo no debe ser tan severo por llegar tarde a clase como por cometer fraude.
Con demasiada frecuencia, el castigo es impuesto por un adulto que está enojado por la acción del adolescente. En tal caso, la severidad de la pena refleja más el estado emocional del adulto que la gravedad de la acción. Además, los adultos suelen juzgar las malas acciones en función de sus propios valores (no de los del grupo de pares) y aplican castigos de conformidad con ellos.

Si se desea que el castigo ayude al individuo a obtener el autocontrol, entonces debe reunir determinadas características:
1.     Debe tener relación con la mala acción.
2.     Ha de ser cierto y coherente.
3.     Ha de ser limpio y justo a juicio del adolescente.
4.     Debe ser impersonal.
5.     Tiene que ser constructivo y llevar al control interno.
6.     Debe ser demorado hasta que se comprenda el motivo del infractor.
7.     No debe suscitar un indebido acceso de temor.
8.     No debe significar la imposición de trabajos extraordinarios no relacionados con el acto que provoca el castigo.
El castigo se aplica con menor frecuencia a medida que los adolescentes se acercan a la madurez legal. Los varones de toda edad sufren más castigos que las chicas y también tienden a ser más rebeldes que estas respecto de las normas legales y los reglamentos.

Cuando el adolescente piensa que el castigo es justo y merecido tienden a aceptarlo y no guarda rencor ni interpreta que el correctivo es una señal de desamor por parte de sus mayores, tampoco busca vengarse aunque muchas veces el adolescente rebelde e inmaduro mientras más se le castigó más desobediente es.

Coherencia de las expectativas sociales.-
La importancia de la coherencia en la disciplina reside en que el adolescente se informa cuáles son sus límites y libertades. Proporciona al adolescente una sensación de seguridad y elimina la confusión. Le enseña que existe un ordenamiento moral en el mundo. La falta de coherencia hace que el joven pierda el respeto tanto a quienes lo disciplina como a sus reglas.

Métodos disciplinarios.-
Los métodos para el control de la conducta juvenil pueden ser distribuidos en tres sistemas generales: el autoritario, el democrático, el permisivo. Difieren por la forma en que tratan de controlar la conducta y actúan de manera distinta sobre el adolescente. La elección de algunos de los sistemas de control depende en gran parte del empleado cuando el adolescente era un niño. Ejemplo: Si sus padres estuvieron convencidos de que el control autoritario era el mejor método para educar a los niños o también si concurrió a una escuela donde las normas eran severas, hay probabilidades de que sea sometido a un control análogo como adolescente.

Los métodos disciplinarios varían según el lugar de residencia de la familia, su composición, su status socioeconómico y muchos otros factores.

a) Disciplina autoritaria:
Poco o ningún intento se hace de explicar al adolescente el fundamento de la regla que debe obedecer. Se supone que la violación de reglas es intencional y que el adolescente no tiene oportunidad de explicar su conducta. El castigo es casi siempre corporal, a menudo riguroso y a veces cruel. No se dan recompensas (ni siquiera palabras de elogio) por la buena conducta.

b) Disciplina democrática:
Existe el convencimiento de que el adolescente tiene derecho a saber porque se le impone determinada regla. Antes de la administración de un castigo, el adolescente tiene la oportunidad de explicar porque ha actuado contra la norma. La pena tiene relación con el acto cometido y su severidad iguala la gravedad del acto. En los casos de buena conducta el adolescente recibe recompensas, principalmente en forma de elogios.
c) Disciplina permisiva:
Los padres o los docentes no establecen regla alguna; se permite que el adolescente haga lo que considera correcto. El castigo es raro porque no existen reglas que puedan violarse. Existe el convencimiento de que el infractor aprenderá de las consecuencias de su proceder que este es incorrecto. No se dan recompensas por las buenas conductas; se cree que la aprobación social será suficiente recompensa.

Hacia una moral autónoma y responsable
El adolescente deja de seguir una moral impuesta y recibida, para llegar a una libre aceptación de aquellas normas morales que él piensa justas y necesarias. Su capacidad de razonamiento y de comprensión, que le hacen inteligibles las normas abstractas y generales, permiten al adolescente ser más independientes en sus juicios. El proceso de independencia de los padres y de los adultos hace que asiente sobre nuevas bases, los valores morales y la conducta correspondiente.

Pero, en correlación con las experiencias sociales de grupo, el adolescente tiende en los primeros tiempos, a asemejarse a los amigos o compañeros y a compartir la escala de valores que el grupo vive. Progresando más, da el paso, de una regla impuesta por el ambiente social, a una regla interna que brota de la conciencia autónoma. La conciencia de obediencia y obligación del niño, se convierte en conciencia del deber. El adolescente no llega de improviso a una moral personal. Tres son las fases de este proceso:

Rechazo de la moral familiar. “Conformismo con la moral del grupo”

Con su propia escala de valores.
Al desarrollarse la imagen ideal de sí mismo, el adolescente desarrolla también una conciencia moral que no se mantiene por el miedo al castigo, sino que se funde con el deseo de realizar un ideal propio. Si ha elegido una carrera, sabe que ha de esforzarse para seguirla, sabe que si falla en esto, está actuando en contra del estilo de vida que él mismo ha escogido. El centro de gravedad de la conciencia moral se ha centrado finalmente en el Yo: "Yo obedezco únicamente a mi propia conciencia".
Significado de los valores.-
Un valor es parte del comportamiento de la persona que lo ayuda a portarse bien o mal. En la vida existen valores como por ejemplo:
·        Lo bueno y lo malo.
·        La verdad y la mentira.
·        Lo honesto y lo deshonesto, etc.

¿Cómo se forman los valores?
Los valores se van formando desde la niñez paso a paso hasta llegar a la adolescencia, para eso es necesario orientar mediante:
A)   Mensaje a los padres.
B)   Educación en la casa.
C)   Educación en la escuela.
D)  Relación con los amigos.

El adolescente como parte de su crecimiento y aprendizaje cuestiona y rechaza algunos valores que padres, profesores y personas mayores le inculcan y enseñan. Es una forma de encontrar independencia y es precisamente en esta etapa que trata de imitar otras formas o modelos de comportamiento que ve en los artistas, líderes, y donde muchas veces se ve influenciado equivocadamente. Por tal motivo es que es necesario formar estos valores desde etapas iniciales de la vida.

La nueva personalidad: intereses- ideales- valores.-
¿Que desea, que espera, que sueña el adolescente? Las esperanzas de los adultos y de la sociedad, el influjo del ambiente, las oportunidades que se les ofrecen, los valores e ideales del grupo en que se siente identificado, explican solo en parte lo que él sueña. "Durante la infancia el niño actúa imitando los modelos que se les ofrecen. Más tarde, asume una importancia extraordinaria él estimulo que viene de las recompensas prometidas o esperadas". Pero el adolescente es capaz de ampliar este estrecho horizonte. Es él quien se construye ahora otra escala de valores, se ve distinto de cómo lo ven los padres o maestros y educadores. Espera hallar un camino que le conduzca a la conquista de su propia identidad y le capacite para realizarse según un plan o un proyecto suyo propio.


El adolescente quiere ser "él" mismo.-
El idealismo es una cualidad frecuente y elogiable, pero muchos de los adolescentes son tan elevados que forzosamente han de terminar en una amarga desilusión. Cuando sea más maduro, pondrá la imagen o ideal de sí mismo y sus aspiraciones, más al nivel de la realidad encontrara el equilibrio entre lo real y lo ideal, cuando aprenda, de los fracasos y las desilusiones lo que le es realmente posible.

Hasta los niños en la edad escolar, sueñan con ser pilotos, exploradores, campeones de fútbol o capitanes de navío, etc. Pero, solamente en el adolescente mayor, estos proyectos empiezan a aterrizar y orientar la personalidad todavía inmadura.

Causas de la falta o exceso de límites en la adolescencia.-

Las fechorías
Al final de la infancia y de manera gradual aumenta el deseo de alcanzar la independencia del control adulto y de obtener la estima del grupo de pares. Si la autoridad adulta se hace más estricta, la conducta del joven seguirá siendo perturbadora.

La mala conducta no obedece a una única causa
Al adolescente le importa mucho más conformarse con los ideales y normas del grupo, que quedar bien ante los adultos. Estos están del "otro lado". Los amigos constituyen para el adolescente, un válido apoyo porque le ofrecen solidaridad, amistad y sobre todo apoyo afectivo en los momentos en que sufre por la separación de los padres. En el grupo, se comparten los mismos problemas, temores, aspiraciones y se crean lazos profundos.

Es la edad en que los muchachos hablan mucho entre sí, confiando pensamientos y estados de ánimo, ofreciéndose recíprocamente la utilidad de un desahogo emotivo. El grupo de adolescentes se forma de manera muy distinta del grupo de muchachos de la edad escolar. Aquí, lo que vale no es la vecindad o ser compañeros de estudio, sino la identidad de ideales, aspiraciones, tendencias y afinidad. Es muy propia de estos grupos la discriminación en razón de la clase social, ideologías políticas, etc.

Con los amigos, el adolescente encuentra y comparte valores y modelos nuevos de vida, para sustituir a los recibidos en familia. Es real el peligro de que el grupo de jóvenes degenere en la delincuencia o en actitudes antisociales como la drogadicción, el desgaste de las fuerzas físicas por el abuso de bebidas, relaciones sexuales desordenadas, etc.
Por eso, habría que favorecer la formación de los grupos juveniles de carácter artístico, deportivo, social y religioso, cultural o de investigación. Estos grupos animados por ideales nobles y elevados, favorecen enormemente el desarrollo de una personalidad madura.

Causas de las fechorías adolescentes.-
Ignorancia de lo correcto y de lo incorrecto: La falta de preparación o la preparación defectuosa en el hogar o en la escuela causa confusión y lleva a la comisión de fechorías, especialmente en los adolescentes jóvenes y en los de grupos socioeconómicos inferiores. Frustraciones: las grandes frustración experimentadas en el hogar o en la escuela llevan muchas veces a cometer malas acciones "para cobrárselas" los hechos mal intencionados son comunes entre quienes sufren el rechazo o el menos precio de sus pares.

Búsqueda de atención: El adolescente a quien no se presta la atención que ansía, puede violar reglas con la esperanza de despertar admiración por su audacia. Incluso es probable que se canse de sus acciones y exagere su perversidad. Deseo de excitación y emoción: cuando la vida parece aburrida, el joven puede tratar de conseguir algunas emociones cometiendo actos prohibidos, como la ingestión de alcohol y de drogas.

Afirmación de independencia: para convencerse a sí mismo y a sus pares de que es independiente, es probable que el adolescente haga ostentación de autoridad, a menudo como consecuencia de un desafió interpuesto por aquellos. En este caso, los actos reprobables se utilizan como vehículos para magnificar la personalidad y obtener la estima de los pares.

Formas comunes de fechorías.-
Las fechorías comunes en la adolescencia se pueden distribuir en cuatro grupos, de acuerdo con las reglas que en cada caso se violen:
A)     En el hogar: incluyen la desobediencia intencional y el desafió a la autoridad paterna. Otras acciones objetables son las agresiones verbales a los hermanos, los estallidos temperamentales, la destrucción y vuelco de cosas, el tratamiento rudo de amigos de la familia y de parientes, el hábito de mentir, hurtos menores en perjuicio de padres y hermanos, lentitud en el cumplimiento de tareas rutinarias, la evasión de responsabilidades, la discusión con los padres y la fuga del hogar.
B)     En la escuela: los actos de este tipo que se registran con mayor frecuencia son: el abandono de la clase, las llegadas tarde o faltas no justificadas, la falsificación de la firma del padre en una nota de excusa, la conversación e interrupción a otros en clase, el fraude, la falta de preparación de los trabajos encargados, las amenazas a otros estudiantes en especial a los de físico o pequeño, a miembros de grupos minoritarios o buenos alumnos, la rudeza e insubordinación, fumar, ingerir bebidas alcohólicas, las peleas, el tirar objetos, la mentira y los actos sexuales ilícitos.
C)    En la universidad, los actos con similares que en la escuela secundaria.
D)    En la comunidad, la mayoría de estos actos de inconducta o trasgresión a las normas de conducta tiene que ver con actividades recreativas y ocurre por lo general cuando los adolescentes no se encuentran en el hogar ni en la escuela. A menos que los jóvenes tengan responsabilidades hogareñas u ocupaciones que los mantenga atareados después de clase, en los fines de semana y durante las vacaciones, la abundancia de tiempo libre es propicia para la comisión de hechos reprobables. En muchas comunidades los adolescentes se quejan de que no hay nada que hacer, luego, para lograr cierta excitación intervienen con frecuencia en hechos enojosos para los demás.

Muchas de las recreaciones de los adolescentes más jóvenes en especial del sexo masculino son perniciosas aunque no entren en conflictos con la ley, cosas como hacer la rabona, fumar, beber, viajar a dedo, ser agresivos con el sexo opuesto o con miembros de otra camarilla. Se entregan al juego suicida de tenderse en las carreteras y la conducción de autos a grandes velocidades.
Delincuencia juvenil.-

Se llama delincuencia a una serie de conductas que son condenables por la ley. La familia y la estructura social pueden ser los responsables de la violencia. La delincuencia es considerada más que todo un problema social y es un fenómeno cada vez más evidente, en nuestro país, en todo el mundo y en especial en occidente.

En muchos casos la actividad delictiva comienza a manifestarse por pequeños robos a los compañeros, en la escuela, en el colegio o en el supermercado. Luego, se hace más intensa y se llega a los actos delictivos más graves. En otros casos, la delincuencia esta en relación con la situación socioeconómica de la familia y del país: problemas familiares, como padres alcohólicos, divorciados, con graves conflictos conyugales, con trastornos de personalidad, personas con pocas expectativas para el futuro, con poca preparación académica, sin trabajo entre otros.

Algunos de los hechos delictivos más comunes son: robos, estafas, homicidios, intimidaciones, fugas, violaciones, etc. Se puede concluir que la delincuencia es el producto de crisis en el hogar, la escuela y la sociedad.
Los actos delictivos de los jóvenes son manifestaciones de venganza contra la autoridad, el egoísmo, la intransigencia. Esta forma de manifestarse en contra de lo que le parece injusto se debe a que el adolescente no posee dominio de sí, le atraen las emociones fuertes y el grupo influye poderosamente sobre él.

El joven generalmente, rechaza los consejos de los padres y demás adultos por considerarlos anticuados, por estas en el "viejazo", sin embargo, tiene una gran necesidad de cariño, comprensión, ayuda y comunicación con sus padres u otras personas mayores.

Influencia social en la delincuencia juvenil.-
La delincuencia y sus expresiones violentas se explican, muchas veces, por el cuadro social.
La sociedad de consumo tiene una especial influencia sobre la juventud con el fin de conseguir cosas. El auto, la moto, el equipo de sonido, ropa de marca, teléfonos celulares, son algunos de los productos que se ofrecen constantemente en el mundo comercial a los jóvenes. Todo esto sumado a los cambios fundamentales de las condiciones de vida, los cambios en los valores sociales, éticos, y morales, la inseguridad socio política y económica, producen tensiones que facilitan el paso de los jóvenes a la delincuencia.
Está claro que la pobreza no es sinónimo de delincuencia pero es más probable que lleve a ella por necesidades.

El alcohol y las drogas.-
Los adolescentes pueden estar envueltos en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante la adolescencia. Desgraciadamente, con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. Ellos tienen la tendencia a sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas luego. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas, o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia, usarán drogas más peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.

La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil poder determinar cuáles de los adolescentes van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas son:
1.      Con un historial familiar de abuso de substancias.
2.      Que están deprimidos.
3.      Que sienten poco amor propio o autoestima.
4.      Que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente.
5.      Falta de límite por parte de los padres y otros adultos desde la niñez.
Los adolescentes abusan de una variedad de drogas, tanto legales como ilegales. Las drogas legales disponibles incluyen las bebidas alcohólicas, las medicinas por receta médica, los inhalantes (vapores de las pegas, aerosoles y solventes) y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales de mayor uso común son la marihuana, los estimulantes (cocaína), LSD, los derivados del opio, la heroína y las drogas diseñadas (éctasis).

El uso de las drogas ilegales está en aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. La edad promedio del que usa marihuana por vez primera es 14, y el uso del alcohol puede comenzar antes de los 12 años. El uso de la marihuana y el alcohol en la escuela superior se ha convertido en algo común.

El uso de las drogas está asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso serio de drogas más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia, relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio. Los padres pueden ayudar en la educación a temprana edad acerca de las drogas, estableciendo comunicación, siendo ejemplo, modelo y reconociendo desde el comienzo si hay problemas en el desarrollo.

Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera que ellos hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de las otras drogas.

El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales de aviso que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva llevada a cabo por un psiquiatra de niños y adolescentes.

Sociología y psicología criminal

Definición y concepto de Sociología.-
Son muchas las definiciones que se han ensayado con el objeto de delimitar el concepto de Sociología: Littré, la define como la "ciencia del desarrollo de las sociedades humanas"
Max Weber, como una ciencia que se propone entender el obrar social interpretando su sentido. Bouman la define como la "ciencia de la vida humana tal como se desarrolla en grupos u otras referencias sociales"; otros autores la denominan sencillamente "ciencia de la sociedad" o "ciencia de las sociedades". Augusto Comte, su creador, la ideó a la manera de una "física social", que se encarga del estudio de las entidades sociales, de las sociedades humanas tal y como son, pero no como debieran ser, esto es, prescindiendo de todo juicio de índole normativo o axiológico, a la manera de las ciencias naturales, causales explicativas, que se caracterizan por el empleo del método denominado "positivo". Quiere esto decir que la Sociología no pretende encauzar en forma alguna la vida de las sociedades, sino realizar el estudio ordenado, sistemático, científico, de los fenómenos sociales - de los cuales el delito es sin duda el más grave e inquietante - de la misma manera que la física se encarga de estudiar la mecánica de los cuerpos, y la química las combinaciones y reacciones de las substancias.

Consideraciones sobre Sociología Criminal.-
La sociología criminal es una ciencia todavía en gestación; todos los ilustres sociólogos han expuesto hasta atrevidas teorías pero todas ellas tienen un fondo de incertidumbre, sobre todo cuando tratan de enumerar las verdaderas causas de la criminalidad. Algunos autores sostienen que en el acto criminal entran un complejo de factores algunas veces difíciles de determinar.

Otros como Lombroso dicen que la causa del acto criminal está constituida por las condiciones anómalas del criminal; para Maxwel, esa causa consiste en dos elementos: individuo y sociedad, otros sostienen que es la falta del libre arbitrio, y por último, hay quienes digan que las únicas causas de la criminalidad están constituidas por la suma de las tres categorías de factores estudiados.

Manzini nos dice que la "Sociología Criminal es la ciencia descriptiva que realiza la historia natural de la delincuencia". "En su rama biosociológica, la Sociología Criminal estudia los caracteres individuales del delincuente, con el fin de determinar las causas del delito y su grado de temibilidad social; en su rama jurídica, estudia la legislación preventiva y represiva de la delincuencia".
Según su fundador, Enrico Ferri, la sociología criminal es una ciencia de observación positiva que, fundándose en la antropología, la psicología y la estadística criminal, así como el Derecho Penal y los estudios penitenciarios, llega a ser la ciencia sintética de los delitos y las penas.

La sociología criminal no estudia el problema de la criminalidad más que en uno de sus muchos aspectos. Se ocupa sólo de la relación que existe entre el autor del delito, como sujeto activo, con la sociedad. Estudia el acto delictuoso como un acto puramente objetivo. Las condiciones internas que motivan el hecho, y la manifestación de la voluntad, son del resorte de otra ciencia, la Psicología Criminal, importante auxiliar de las demás ciencias que con el problema que venimos estudiando se relacionan.

La sociología criminal se diferencia de la sociología general en que, mientras la primera se ocupa únicamente del fenómeno de la criminalidad, la segunda estudia todos los fenómenos en general que influyen y modifican el desarrollo y progreso evolutivo del organismo social. La infracción es un término que significa la violación de una ley o de un precepto de la autoridad, por lo que se incurre en una sanción penal.

La sociología criminal se auxilia de las siguientes ciencias para poder cumplir bien su cometido: de la Antropología Criminal, Etnografía, Psicología Criminal, Psiquiatría, Neurología; en fin, de la Estadística Criminal, base ordinaria y eficaz de todas las observaciones sociológicas.
Arguye Ferri que la sociología criminal es una ciencia positivamente de observación, realista. La considera como síntesis y fundamento de las ciencias anteriormente enumeradas y aún del Derecho Penal. Es decir, constituye una ciencia en la que se resumen el delito, el delincuente y la pena. Al asentar la etiología de la criminalidad otorgándoles toda importancia al influjo de los factores antropológicos, físicos y sociales, rechaza la teoría del libre albedrío como base del derecho penal, y, al proclamar que el delincuente es un ser anormal física y psíquicamente, sugiere las bases de la responsabilidad social.

Por último Ferri, elabora una clasificación de los delincuentes desde el punto de vista de su constitución física, más bien de sus funciones orgánicas y psíquicas. Cree que el tipo del criminal nato es característico que el criminal habitual encuentra en el medio social las circunstancias propicias que accionan sobre su anormalidad para llegar a la comisión del acto delictuoso, como el loco y el congénito, que carecen del sentimiento social y moral. Asegura también que los delincuentes pasionales y por ocasión, se caracterizan por su escaso dominio para evitar en determinado momento la realización de un delito. Quien delinque, dice Ferri, lo hace presa de una anormalidad ya congénita o adquirida.

Rafael Garófalo también considera que la criminalidad tiene su gestión en el ambiente social y en contribución a las condiciones naturales del individuo, por lo que toda misión represiva del delito debe tener muy en cuenta que la criminalidad es un fenómeno social, debiéndose estimar y considerar de extraordinaria importancia los datos que los estudios antropológicos, físicos y sociales proporcionen. Buscar las causas que originen el delito es la misión de la Criminología, síntesis de la ciencia del delincuente y de la ciencia de la sociedad en relación con el delito.

 Aspecto social de la criminalidad.-
Maxwel hace un ligero resumen sobre el aspecto social de la criminalidad, en su obra "El Crimen y la Sociedad". El carácter esencial de todo acto criminal dice, es el de ser definido por la ley escrita o consuetudinaria y el de tener señalada una sanción represiva. Este carácter no es absoluto, sino relativo, pues varía de acuerdo con las costumbres que profese cada sociedad. Los actos que antiguamente se castigaban con la pena de muerte, hoy no se castigan, y al contrario, actos que anteriormente no se castigaban, hoy se castigan con penas demasiado severas.

La noción de la criminalidad de un acto, depende del juicio que se haya formado la mayoría de los miembros del grupo social, acerca del acto que se ha reputado como criminoso; la opinión de la mayoría es un término medio y corresponde a las ideas y sentimientos aceptados por la mayor parte de los ciudadanos. Toda idea o acto contrario a esa opinión son considerados como punibles y, por consiguiente, criminales. Pero todo depende de haberse expresado la idea o cumplido el acto. La concepción de la criminalidad es esencialmente relativa, y su realidad está en relación con cada una de las sociedades existentes y con el grado de evolución de las mismas.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, es fácil concluir que la concepción de la criminalidad no puede tener una uniformidad variable, su uniformidad es apenas aparente y sus elementos esencialmente variables como todo ser viviente, están sometidas a la benéfica ley de la evolución. La evolución en una sociedad se manifiesta de diferentes maneras: ella prepara a veces la modificación de ciertos caracteres étnicos y la acción de condiciones comunes dotadas de energía sobre la plasticidad de los seres. Este hecho es más fácil de observar que el de la evolución intelectual mucho más importante desde el punto de vista criminológico. El cambio rápido y sorprendente que algunas veces se lleva a cabo en los sentimientos e ideas de un pueblo, es un fenómeno de observación fácil, permanece como indeleblemente grabado sobre las ideas que ese mismo pueblo se ha formado acerca de la criminalidad. Estas modificaciones en la conciencia pública, tienen como resultado trascendental, elevar ciertos actos a la categoría de criminosos, como también el de dar ese carácter a otros actos que, hasta cierto tiempo, habían permanecido como indiferentes a la luz de la justicia.
En un movimiento incesante, la opinión pública se encarga de clasificar y desclasificar las infracciones, y llega muchas veces hasta inventar nuevos delitos; si nosotros llamamos progreso este movimiento, este intento de cambiar las costumbres existentes, sin prejuzgar si estas designaciones son verdaderas de una manera absoluta, tenemos que reconocer necesariamente en la aparente uniformidad de la criminalidad en una época y en una sociedad determinada, dos elementos bien diferentes el uno corresponde a aquellas infracciones a las que el progreso conservará su naturaleza criminal, y el otro, a aquellas que, por el progreso, pierden la citada naturaleza. Se pueden citar ciertos actos que teniendo en cuenta el lugar, tiempo y época fueron actos de marcado carácter criminoso y que el tiempo los ha tomado en grandes virtudes. Sócrates quien fue un criminal a los ojos de los jueces Atenienses y condenados a tomar la cicuta, ha permanecido en la historia como un modelo de virtudes. Otro ejemplo lo encontramos en Galileo, condenado a retractarse por lo que había escrito acerca del movimiento de la Tierra. El fenómeno inverso se observa en la reprobación del poder social al delito criminoso, el cual es más terrible hoy que en épocas anteriores.

En realidad, la noción del acto de carácter criminal es contingente y relativa. Garófalo trata de establecer el delito natural y lo define en relación con la piedad y la probidad, porque, por la evolución, estos sentimientos se vuelven criminales y es preciso que ellos hieran, no sólo la parte superior y más noble de los demás sentimientos, sino aún, en la proporción misma y en el aprecio de que gozan dentro de la misma comunidad, ya que esto es indispensable para la adaptación del individuo en la sociedad.

La criminalidad según algunos autores, puede definirse, como el mayor o menor grado de nocividad que sobre un acto se forme juiciosamente, la mayoría consciente, de un conglomerado social. Delmas y Boll dice: "El perverso en toda ocasión pretende burlar las leyes o violarlas, su mayor placer está en hacer el mayor daño posible, en destruir cuanto encuentra a su paso, y en inducir a todos los que le rodean a sus tendencias criminales".
La criminalidad, entendiendo por tal concepto la infracción de la ley penal, se nos revela como un fenómeno de la naturaleza social, en el sentido de ser el fruto de la vida en sociedad, pues el hombre en el estado de aislamiento absoluto, no podría llegar a ser un criminal, pues el individuo en estas condiciones gozará de derechos absolutos sin deberes correlativos, y su conducta no podría ser considerada ni social ni antisocial. La voluntad del individuo criminal pierde el sentimiento de la solidaridad y se coloca en franca rebeldía contra esa voluntad colectiva expresada por medio de una ley, un hábito o una costumbre.

¿Estando en el más completo aislamiento, puede el peor de los criminales cometer un asesinato? Seguramente que no, pues para que exista el delito es menester la presencia de un agresor y una víctima. "Julio Verne en su novela "la Isla Misteriosa", nos relata que Ayrton, criminal escapado de Norfolk y pirata, una vez que fue descubierta su identidad se le amenazó con entregarlo a las autoridades inglesas, pero él prefirió ser abandonado en una isla desierta del Pacifico, donde jamás volvería a tener tratos con los hombres. Vivió en su aislamiento doce años aquel criminal, naturalmente sin cometer un solo delito. ¿A quién podía lesionar injustamente, si vivía en el más completo aislamiento? En cuanto vio a Albert uno de los componentes de la expedición que iba a rescatarle, pretendió darle muerte". Por todo lo hasta aquí expuesto, es un hecho innegable que el crimen, social en su origen, se torna antisocial en sus consecuencias.

En la criminalidad podemos observar un verdadero conflicto de voluntades: de un lado, la voluntad perversa del hombre delincuente, siempre dispuesto a atentar contra la vida, honra y bienes de sus conciudadanos, y de otro lado, la voluntad de la colectividad, siempre alerta a defender no sólo el patrimonio económico sino también el patrimonio moral de todos los elementos que la constituyen. La infracción es, pues, el producto de dos factores: factor individuo y factor sociedad. Cada uno de estos factores tiene una acción propia y caracterizada en la evolución y producción del fenómeno sociológico y criminal.

Psicología Criminal.-
Ciencia que estudia el alma del delincuente sus facultades y operaciones en relación con el delito o con la propensión a delinquir. Constituye pues, un aspecto de la criminología. La psicología criminal ha rebasado el límite de la observación individual del sujeto antisocial extendiéndose hacia estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que influyen en la criminalidad, ya sean individuales o colectivos.
Se reconocen cuatro ramas científicas para la observación psicológica de la personalidad:
1.     La Psicología Criminal: trata de averiguar de conocer qué es lo que induce a un sujeto a delinquir, qué significado tiene esa conducta para él, porqué la idea de castigo no le atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales; la psicología criminal trata de averiguar su significado de manera histórico-genérica.
2.     La Psicología Judicial: que estudia su comportamiento en cuanto es imputado de un delito.
3.     La Psicología Penitenciaria: que lo estudia mientras está condenado, expiando una pena carcelaria.
4.     La Psicología Legal: que coordina las nociones psicológicas y psicopatológicas que ocurren par la aplicación de las normas penales vigentes sobre las condiciones del menor, del enfermo mental, del sordo mudo, del alcohólico así como de las circunstancias agravantes o atenuantes.

Diversos aspectos del psiquismo del delincuente.-
  1. Longilíneo asténico: Estatura algo mayor que la media; buen desarrollo muscular y óseo; es más bien delgado, sin grandes masas musculares; la microesplacnia no es notable; son ágiles y esbeltos; de cráneo mesaticéfalo o braquicéfalo; en el aspecto hormonal, hay hipertiroidismo a veces combinado con hiperpituitarismo; buen desenvolvimiento sexual.
  2. El Longilíneo asténico: Caracterizado por la delgadez, poco desarrollo óseo y muscular; no da la impresión de esbeltez que es propia del tipo anterior, sino más bien de flacura; notable micro esplacnia. En lo Endocrino, variedades puras y entremezcladas, casos de hiposuprarrenalismo, hipogenitalismo y más raramente hipoparatiroidismo; es clásico el hipetiroidismo.
  3. El brevilíneo asténico: Predominio de las medidas horizontales sobre las verticales; megaloesplacnia no exagerada; buen desarrollo óseo, muscular y sexual. Hay variedades hipotiroideo-hipersuprarrenales, hipergenitales e hiperpancreáticas.
  4. El brevilíneo asténico: Predominio de las medidas horizontales sobre las verticales; talla variable; poco desarrollo en el pecho; mucho en el abdomen. Adiposidades frecuentes y notables. Existen variedades hipopituitarias e hipotiroideo-hipopituitarias.
En el aspecto psíquico, los Longilíneo son taquipsíquicos; de reacciones rápidas; sumamente inestables e irritables y con mayores exageraciones en los tipos extremos. Los brevilíneo son bradipsíquicos reaccionan lentamente y poseen una gran estabilidad general.

Alcoholismo y criminalidad
Es de real importancia dentro de la criminología, por eso es que se justifica el dedicarle una lección aparte, las realidades entre el alcoholismo como causa, por una parte, y las enfermedades mentales y la criminalidad como consecuencias, sobre los estudios importantes realizados sobre la materia, las opiniones emitidas por los autores son uniformes.
En el siglo XVIII Montesquieu ya se preocupaba cuando refiere a la distribución de los vicios y los delitos en Europa Meridional, corresponde un mayor alcoholismo en la Europa Septentrional, el alcoholismo y el delito se compensan, el primero es equivalente del segundo. Tiene relación directa con la delincuencia, es una droga tóxica, afecta a tejidos y al sistema nervioso central.

Efecto del alcoholismo.-
Grado de atracción que el alcohol ejerce sobre el individuo. Esta variación, varía desde una notoria inclinación hasta una invencible repugnación, producida la embriaguez será diferente según la atracción o la repugnancia.
Sensibilidad individual frente al alcohol. También aquí se dan grados que van del individuo que puede ingerir cantidades relativamente grandes de alcohol sin sufrir grandes alteraciones corporales o psíquicas.

Cantidad y calidad de las bebidas. Este es un dato puramente objetivo, dentro de estas atracciones ha podido comprobar, por ejemplo que las bebidas destiladas ejercen una influencia mayor en la aparición de la embriaguez que el vino y la cerveza, lo mismo sucede con las especies de bebidas los cuales pueden tener agregados al alcohol, otros elementos que ejerzan una acción similar que se suma a la del primero, la multiplica o lo disminuye (son los casos de whisky, el ajenjo)

Causas del alcoholismo.-
1)      La herencia. La inclinación porque su influencia es frecuentemente sostenida y todavía no se ha dado pruebas para prescindir de ella, más puede suceder, como se explicará en la parte criminológica que se deba hallar principalmente de influencias congénitas ambientales, por ejemplo: un niño nacido en un hogar de alcohólicos se encuentra desde pequeño en condiciones adversas para llegar a desarrollarse normalmente desde el punto de vista corporal y psíquico.
2)       El Biotipo. Las investigaciones hechas en base a la biotipología han llegado a conclusiones imprecisas, por lo tanto aquellos que tienen características temperamentales, creemos que ha hay escasas posibilidades de afirmar que existe estrecha relación entre constitución biotipológicas en inclinación hacia el alcoholismo peor si existe mucha diferencia cuando la estudiamos en forma individual por ejemplo.

- El esquizotímico. Hay prevalencia de causas internas según su propia psicología (descontento con el mundo y de la vida, angustia, deseo de huir del mundo, etc.)
- Los ciclotímicos. En ellos suelen prevalecer las ambientales (imitación, mal ejemplo familiar, etc.)

3)      Enfermedades mentales o de otro género. Esto nos demuestra que el alcohol produce efecto mucho más profundos y duraderos en el individuo predispuesto por alguna enfermedad, sobre todo mental, en muchos casos las enfermedades son causas del alcoholismo y no su causa, esto nos conduce de que el alcohólico no deje de beber pese a que sufre penosas consecuencia, como la pérdida de trabajo, del prestigio, tormentos físicos y otras miserias.
4)      Deseo de huir de situaciones dolorosas de la vida. Y consiguientemente, de buscar en ciertos medios, como el alcohol y los estupefacientes, un remedio para dolores físicos y psíquicos.
5)      Por ansia de mayor felicidad. Por anhelo de placeres nuevos motivos estos que se encuentran no solo en las personas pobres o enfermas, sino que en personas de cultura refinadas y buena posición económica, al individuo que está cansado de la vida y que busca por todas partes la excitación de sensaciones nuevas, por ejemplo en la forma más aberrada en la excitación sexual.
6)      Transformación no advertida del bebedor en alcohólico. Sucede a menudo que una pequeña dosis de alcohol concluye por crear un hábito del que luego resulta imposible librarse y que exige siempre más para ser satisfecho, aquí lo único evidente es que uno no llega a saberlo, ni quererlo, al lado de estos factores individuales, existen otras causas prevalentemente externas.

Factores externos.-
1)    La temperatura, sobre todo extremada, tanto el frío como el calor excesivo facilitan la asimilación del alcohol.
2)    El ambiente familiar, la imitación tiene carácter más acentuado, en muchos hogares en que los padres son alcohólicos, los hijos también lo sean y no por supuesta transmisión hereditaria sino por fuerza de la imitación.
3)    La situación económica, se puede hallar alcohólicos en todas las categorías económicas en número y calidad, los pobres para huir de las amarguras de la miseria a través de la embriaguez, entre los ricos existe un buen porcentaje de alcohólicos por razones ya expuestas.
4)    La moda, es otra forma de imitación de base más extendida, esto demuestra como el alcoholismo se va haciendo más común a través de costumbres sociales, está demostrado también que a raíz de la igualdad de los sexos, hubo un aumento desmesurado de éste vicio entre las mujeres.

Formas de alcoholismo.-
La división más aceptable, principalmente desde el punto de vista criminológico es la siguiente:
a) Embriaguez patológica. Es aquella que conduce, como su nombre lo indica, hasta estados patológicos, se dan inclusive delirios y alucinaciones. En lo criminal, acostumbra manifestarse por graves delitos de violencia sin causas aparente alguna o con causas desproporcionadamente pequeñas
b) Embriaguez alcohólica aguda ordinaria. Es la menos grave de la que se enumera, se produce por ingestión relativamente considerable de alcohol, la que trae por consecuencia no sólo un trastorno en la composición química de la sangre sino también muchos síntomas psíquicos que la hacen semejar a las otras psicosis de origen tóxicos.
c)Alcoholismo crónico. Siempre el individuo presenta efecto de alcohol inclusive cuando el individuo no está ebrio, la degeneración personal es más profunda y permanente, y es resultado del uso continuo del alcohol, sus grados son muy variados; van desde sus inicios; cuando las alteraciones personales son apenas notadas en la familia o por los familiares, hasta los estados de demencia en que el manicomio es lugar obligado de internamiento.

Síntomas del alcoholismo.-
La ingestión de alcohol se manifiesta, en primer lugar, por las alteraciones producidas en la constitución química y en el funcionamiento del cuerpo. Las primeras dosis operan a modos de excitantes del sistema nervioso. Aumenta el número de pulsaciones cardíacas, se experimenta vaso dilatación  aumento en la frecuencia respiratoria, es excitada la actividad funcional del tejido muscular, la secreción urinaria y (un poco menos), la salivar; la temperatura del cuerpo levemente desciende por la dispersión del calor producido por la vasodilatación.

Las alteraciones químicas se evidencias principalmente en la sangre, que actúa como vehículo en la alteración de diversos tejidos, principalmente en el nervioso. Se nota gran excitación sexual, especialmente en el primer momento de la intoxicación aguda, pero con el progreso de ducha intoxicación puede fácilmente llegar al extremo opuesto, de la impotencia.
Los nervios sensitivos funcionan cada vez con menos agudeza, especialmente los que atienden la sensibilidad dérmica, queda disminuido los sentidos del equilibrio, del movimiento.

En cuanto a síntomas corporales y psíquicos encontramos la gastritis de defensa, con dolores de estómago, náuseas, etc., sobrevienen vómitos que son verdaderas tentativas de defensa orgánica, los riñones, con la orina.
A medida que el alcoholismo se agrava más o sea que alcance como forma de hábito crónico, estas características se agravan más ya se manifiesta desórdenes permanentes en el hígado, alteraciones en el tejido nervioso, atrofia de la corteza cerebral, trastornos en los riñones, órganos sexuales y otros de los sentidos.

Anormalidades de acuerdo a los tipos de fenómenos psíquicos.-
1º Vida representativa: La intoxicación se traduce en la pérdida de gran parte de la agudeza y precisión de los sentidos con la consecuencia de que se pierde simultáneamente claridad y precisión en los elementos básicos para la vida representativa superior, que son las sensaciones. Las imágenes se deslizan y encadenan velozmente.

Ilusiones y alucinaciones. Ambas anormalidades son síntomas de falta de adecuación al mundo real. Las imágenes resultantes son sumamente variadas, desde la muy agradable que se presenta en los primeros momentos de la intoxicación, hasta las terroríficas que se dan durante el delirium tremens. Las alucinaciones son de todos los tipos; visual, auditivo, dérmico y menos frecuentemente gustativo y olfativo.

Del terror, del miedo, suele pasar a la reacción cuya comprensión también supondrá el estudio de la personalidad anterior del sujeto. En efecto hay individuos que se encierran en sí mismos, aterrados, pero también los hay que tienden a reaccionar violentamente contra la supuesta hostilidad ambiental. En cuanto al deseo de fuga del mundo, el aislamiento, llegando hasta el extremo del suicidio.
Delirios: Característica durante el período inicial del hábito, el alcoholismo crónico y la demencia alcohólica. En los primeros delirios generalmente de persecución, es posible que persista, en otros aspectos, la personalidad normal y que el paciente pueda seguir desempeñando su profesión u oficio, hay crisis de mal humor que dura largo tiempo. Desde el punto de vista criminológico, tienen gran relieve, en la intoxicación alcohólica, los delirios de celos que se presentan en la etapa crónica aunque se los puede a veces observar antes. El alcohólico, precisamente por el vicio de que es esclavo, causa repugnancia a propios y extraños, incluyendo a su esposa, amante. Esto ocurre a causa de la decadencia moral, de la brutalidad, su desconsideración, la tornan poco atractivo. El alcohol, en un comienzo, tiene acción afrodisíaca; esto significa que el hombre quiere realizar el acto continuamente, estos actos son prolongados porque el alcohol retrasa la eyaculación, por lo que resulta un martirio para la mujer. Luego, entre el instinto exacerbado y la falta de delicadeza moral y de inhibiciones, el alcohólico busca satisfacciones aberradas que repugnan al cónyuge que termina por odiar la intimidad. Esto lo advierte en alcohólico y no tardará en atribuir a la existencia de un amante a causa de la resistencia y falta de interés del cónyuge, esto a lo largo inclusive lo lleva a la clara infidelidad y no siempre sospechado entre personas ajenas al círculo familiar; y es señalado culpable el hijo, padre, hermano, etc. Este delirio lleva a la muerte o lesiones graves en el cónyuge, actos de alteraciones sexuales: sadismo, masoquismo, exhibicionismo, etc. Por otra parte, el coito excesivamente prolongado, puede ser tan doloroso como para llevar hasta el suicidio al cónyuge o al alcohólico.

La memoria: Se produce un progresivo debilitamiento de la memoria; se esto produce por falta de buenas percepciones de atención, de comprensión, sobre todo voluntaria, por la debilidad de la voluntad; por la confusión mental que se crea paulatinamente en el alcohólico habitual y en el crónico.
Delirium tremens: Es un síndrome de excitación psíquica con desorientación espacial y temporal, violentas alucinaciones (preferentemente visuales y táctiles), temblor corporal que acompaña este trastorno, se da principalmente en individuos de cuatro a más décadas de vida y que se hayan dedicado habitualmente a la bebida. La gravedad criminal no puede aumentar por el hecho de que el ataque de delirium tremens coincide, a veces, con ataques epilépticos.

2º Vida afectiva: Para las dosis pequeñas de alcohol o en las etapas iniciales del alcoholismo crónico, se observa cierta tendencia a la euforia, a la felicidad, pero gradualmente, tal estado va tomándose de optimista en pesimista, apatía por el propio estado. Los enfermos sin faltar a las leyes de la honestidad, se limitan a descuidar los propios deberes, o la limpieza de una persona o las normas de cortesía, descuidan la vida pública y las luchas sociales, los sentimientos de religiosidad. En esta categoría se encuentran muchas pordioseras profesionales, ladrones habituales, madres que prostituyen a las hijas, padres incestuosos.
3º Vida volitiva: Es el debilitamiento de la voluntad, se manifiesta sobre todo en la falta de frenos inhibitorios, esta ausencia de dominio sobre la conducta puede explicarse de la siguiente manera:

  1. Falta de dominio del pensamiento sobre los músculos.
  2. Por pérdida de la capacidad de valoración, sobretodo ética y estética.
  3. Por debilidad de la voluntad propiamente dicha (capacidad de elección y principio de acción)
Dipsomanía.-
Es la anormal tendencia de beber, puede presentarse por muchos factores o causas, de los principales es el alcoholismo crónico. Pero la propia dipsomanía puede ser causa de alcoholismo, cuando es síntoma de la existencia de otras enfermedades mentales que agravan el cuadro total. La inclinación a las bebidas puede ser tan pronunciada que, para obtener su satisfacción, el ebrio no se detendrá ante consideraciones de honor, de vergüenza, ni siquiera ante delitos graves: finge, estafa, hurta, roba.

El alcoholismo y otras enfermedades mentales.-
La epilepsia no se manifiesta sino en circunstancias extraordinarias, bajo la influencia de emociones intensas. Puede también revelarse en forma de intolerancia o de reacción patológica al alcohol, el exceso del alcohol que provocan accesos convulsivos o crisis psíquicas, además de esto el alcoholismo tiene relación con varias enfermedades mentales, fuera de la epilepsia, ejemplo, la neurosis traumática, en la parálisis progresiva, en los estados de excitación maniática.

Alcoholismo y la criminalidad.-
El alcohol por sí solo no ha de considerarse como única causa importante para la ejecución del delito, sobre todo si éste es grave. Existen otras causas en relación con las cuales el alcoholismo es una fuerza más o una mera causa ocasional, por ello a veces sucede que entre los alcohólicos que han injerido la misma cantidad de alcohol, unos delinquen y otros no; esto es porque aquí llega a tallar la personalidad previa de los ebrios, la predisposición individual desempeña un papel importante, inclusive en la condición sine qua non del delito, para evitar confusiones, es preciso tener en cuenta que no siempre el delito y alcoholismo se manifiestan juntos, se puede atribuir aquél a éste ni siquiera como simple causa desencadenante, alcoholismo y delito son efectos de una causa común anterior. En los delitos culposos deriva de la falta de atención, coordinación, memoria, todos estos derivada del uso del alcohol, sobre todo en los delitos de tránsito, de omisión. De todo esto deducimos que el alcoholismo en cuanto a la criminalidad tiene más importancia que cualquier enfermedad mental.

Consecuencia del consumo del alcohol.-
Llamaremos criminalidad directa o directamente derivada del uso del alcohol: relación entre el estado alcohólico y el delito es evidente.
Criminalidad indirecta: resulta del alcoholismo, pero a través de mecanismos más complicados y ocultos, difícil de establecer el nexo causal con el delito.
Criminalidad por degeneración hereditaria. Como consecuencia del alcoholismo de los antepasados, presumiblemente trasmitido a sus descendientes la criminalidad o alguna anormalidad biológica favorable a la aparición de la criminalidad.
Criminalidad directa. En su base está la destrucción de la personalidad normal y su debilitamiento, consecuencia del uso del alcohol en todos los estados de embriaguez. La influencia de esta en la criminalidad es evidente en las llamadas curvas semanales de criminalidad, atribuibles, sobre todo en los delitos por lesiones, la mayor cantidad de alcohol que se consumen en los días feriados y fines de semana.
Criminalidad indirecta. Esta especie de criminalidad es más importante que la criminalidad directa, estos efectos indirectos son más serios que los directos, se manifiestan en la incapacidad de mantener a la propia familia y la deteriorización de la vida familiar primera causa indirecta a la delincuencia, empeoramiento del ambiente familiar, mal ejemplo de los padres a jóvenes y niños que están en edad de imitación, la familia es indisciplinada y para restablecerla se recurre a medios brutales, se pierde el respeto por el padre, la madre ebria y peor cuando ambos lo son, los niños salen por las calles parte de sus vidas, lejos del ambiente hogareño, se integra a bandas infante juveniles y se dedican a pequeños delitos.

Criminalidad por degeneración hereditaria. En criminología, se complica, porque no se trata simplemente de establecer la relación alcoholismo-alcoholismo, sino también y quizás más importante, alcoholismo-delincuencia y delincuencia-alcoholismo. Los autores consideran no probada aún la influencia hereditaria del alcoholismo. Lombroso, no solo acepta esta tesis, sino que pretende ilustrarla con ejemplos escogidos a propósito. Delincuencia derivada de la aplicación de erróneas medidas de represión del alcoholismo.
Arresto y multa. Las más ineficaces. Sufren los más pobres.
Prohibicionismo da lugar más bien a un incremento de la delincuencia.
EMBRIAGUEZ ALCOHÓLICA
Trastorno psíquico temporal de carácter tóxico que altera los procesos cognoscitivos y disminuye el control voluntario de los actos.

CLASIFICACIÓN
Fortuita. O involuntaria, es la ingestión de una o varias copas de alcohol, pero que para la naturaleza del sujeto es excesiva, razón que cae en embriaguez aguda. Es eximente. Culposa. O voluntaria. Ingestión ocasional o habitual sin moderación, pero sin intensión de embriagarse. Es atenuante, si es semiplena.
Dolosa. O premeditada. Ingestión con intensión de cometer un delito o de obtener un eximente ("actio liberae in causa", CP, 19). No es eximente, en los demás casos es delito culposo.
Plena. O completa, es el pleno estado de confusión donde el ebrio está privado totalmente de la inteligencia y carente completamente de la voluntad.
Semiplena. O incompleta. Aún tiene capacidad de querer y comprender aunque no lucidamente.

Drogadicción y criminalidad
Estupefacientes.- Definición
El término "toxicomanía" proviene del griego "toxicon", que significa "veneno", y del latín "manía", que sería algo así como una locura caracterizada por delirio y agitación. Es decir, etimológicamente, la toxicomanía sería una alteración mental que induce al individuo al consumo de un veneno.
El Comité de Expertos de la Sociedad de las Naciones, en 1957, pronunció que la toxicomanía es un estado de intoxicación periódica o crónica, provocada por el empleo reiterado de ciertas sustancias tóxicas. Es digno destacar que se le otorga a las sustancias tóxicomanigenas la calidad del veneno, lo cual es correcto, toda vez que ellas poseen una marcada toxicidad propia (algunos la denominan "poder tóxicomanigenas", amén de la toxicidad derivada del uso prolongado o repetido.
En el orden clínico, los franceses Antonine y Maurice Porot, definen: la toxicomanía es una apetencia normal y prolongada manifestada por ciertos sujetos hacia sustancias tóxicas cuyos efectos analgésicos, euforísticos o dinámicos han conocido accidentalmente o buscado voluntariamente; apetencia que se ve convertida en hábito tiránico y comporta, casi inevitablemente, un aumento progresivo de la dosis.
El Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud, dice: "...dependencia respecto a las drogas es el estado que resulta de la absorción de una droga, repetida periódicamente o continuamente".

Clasificación de los estupefacientes, propuesta en 1928 por Ludwing Levin quién dividió a estas sustancias en cinco grupos.
a) Euphorica.- Comprende los venenos sedativos del espíritu, tales como el opio y sus derivados: morfina, heroína, codeína, dionina. Dicho autor incluye en este grupo la cocaína, sobre la cual haremos luego una pequeña consideración.
b) Phantástica.- Comprende los venenos alucinatorios de los sentidos: LSD, mescalina (de ciertos cactus alucinógenos), psilocibina (de ciertos hongos alucinatorios) y, aunque ciertos permisionistas opinen lo contrario, la marihuana.
c) Inebrantia.- Se incluyen en este grupo los venenos embriagadores, como el alcohol y el éter, debiéndose incluir también los inhalantes, lamentablemente difundidos hoy entre los adolescentes (nafta, ésteres, hidrocarburos aromáticos, etcétera)
d) Hipnótica.- Comprende las sustancias narcóticas como los barbitúricos, benzodiacepinas, fenotiacinas, metaqualona, mazindol.
e) Exitantias.- Sustancias estimulantes del psiquismo, tales como la cocaína, las anfetaminas y el cath y, en menor grado, la cafeína y el tabaco.
La drogodependencia y su relación con el delito.-
La drogodependencia es un agente de incuestionable incidencia en la etiología. Cuando se habla de él es imposible dejar de hacer consideraciones acerca del rol que las drogas cumplen en su génesis y al tratar las toxicomanías no podemos omitir sus aspectos criminológicos.

Si la criminología, como señala La plaza, tiene por objeto no sólo ni específicamente el estudio del delito, sino que lo trasciende, ocupándose de la conducta humana peligrosa como fenómeno individual y social, en su descripción, diferenciación, correlaciones y causalidad, surge con claridad que las drogas ostentan un lugar de privilegio dentro de las múltiples y complejas causas criminógenas.

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